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Igualdad Sustantiva en Nuevo León: Retos por Superar

6 de noviembre de 2025 – H. Congreso del Estado de Nuevo León

El vestíbulo del Congreso del Estado de Nuevo León abrió sus puertas a las 10 de la mañana para recibir a las personas que acudieron al foro “Igualdad Sustantiva en Nuevo León: Retos por Superar”, convocado por Pro Salud Sexual y Reproductiva, A. C. (ProSser) en colaboración con la Diputada Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, C. Greta Pamela Barra Hernández. El vestíbulo del recinto, habitualmente dedicado al debate legislativo, se convirtió por unas horas en un espacio de encuentro interinstitucional, académico y feminista, guiado por el marco del Programa de Acción Beijing+30 y los compromisos internacionales de México en materia de derechos humanos de las mujeres.

La inauguración estuvo a cargo de Norma A. González Izaguirre, directora de ProSser, quien dio la bienvenida reconociendo el contexto político que ha permitido una mayor presencia de mujeres en el Congreso y en comisiones estratégicas. Recordó que este foro busca “propiciar un diálogo vivo” y convocó a instituciones, academia y organizaciones civiles a sostener la igualdad sustantiva como un principio de justicia y democracia. Su mensaje también subrayó que los compromisos de Beijing y la Agenda 2030 exigen continuidad, voluntad política y capacidad técnica para traducirlos en resultados.

  1. Paz y seguridad: el rostro más urgente de la desigualdad

    El primer eje, presentado por Edna Juárez de CADHAC, abordó la desaparición de mujeres adolescentes en Nuevo León, un fenómeno que se ha agravado en los últimos años. De acuerdo con los datos presentados, el 48.76% de las mujeres desaparecidas y no localizadas está entre los 15 y 29 años, evidenciando una violencia profundamente vinculada a desigualdades de género, estigmatización y falta de prevención focalizada. La gráfica proyectada en la sala mostró, con contundencia, el crecimiento anual en personas desaparecidas: de 6,256 en 2022 a 6,982 en 2025. Aunque en términos absolutos los hombres representan la mayoría, la desaparición de mujeres jóvenes opera bajo lógicas específicas de riesgo, explotación y vulnerabilidad que requieren políticas diferenciadas.

    2. Vida sin pobreza: desigualdades estructurales que persisten

      La Dra. Lídice Ramos, desde una mirada multidimensional de la pobreza, señaló retos significativos. Su exposición mostró que, aunque en el estado hubo una reducción en los indicadores de pobreza entre 2020 y 2022, persisten brechas importantes en acceso a salud, seguridad social y calidad de vivienda. Los datos expuestos revelaron que 28.4% de la población enfrenta vulnerabilidad por carencias sociales, y que los ingresos formales y no formales siguen sin reflejarse adecuadamente en los diagnósticos oficiales. La doctora insistió en la necesidad de integrar perspectiva de género en todos los informes, así como de impulsar empleos formales que permitan a las mujeres cerrar brechas económicas históricas.

      3. Violencia cero: el tejido cotidiano de la desigualdad

      Karolina N. Lupercio de la organización Mujer en Plenitud ABP presentó un panorama duro y preciso. De acuerdo con la ENDIREH 2021, el 68.1% de las mujeres de 15 años o más en Nuevo León ha vivido algún tipo de violencia, mientras que 33.1% la ha experimentado en pareja, y 22.4% de las usuarias del transporte público reportaron acoso en sus traslados. El estado se mantiene entre los cinco primeros lugares del país en llamadas al 9-1-1 por incidentes relacionados con violencia contra la mujer, con más de 20 mil llamadas entre enero y agosto de 2024. La violencia obstétrica afecta al 31% de las mujeres, y la violencia estructural se hace evidente cuando se observa que el 56% de las mujeres realiza trabajo doméstico no remunerado, frente al 2.6% de los hombres. Las cifras dejaron claro que la violencia opera en múltiples niveles: íntimo, comunitario, institucional y estructural.

      4. Poder de decisión pleno e igual: avances y retrocesos en la participación política

      Cynthia Castañeda, coordinadora de Aúna Nuevo León, presentó un diagnóstico detallado sobre la participación política de las mujeres en el estado. A nivel regional, América Latina registra un promedio de 35.8% de mujeres en parlamentos, y México ha alcanzado relevancia internacional por sus avances legislativos y la llegada de la primera Presidenta de la República en 2024. Sin embargo, el panorama local revela tensiones: de los 51 municipios del estado, solo 10 eligieron a una alcaldesa en 2024, y por primera vez en dos décadas, ninguna mujer gobierna un municipio de la Zona Metropolitana de Monterrey. Además, los municipios encabezados por mujeres recibieron en 2025 un total de 585.7 millones de pesos, frente a los 1,758 millones asignados solo a la capital del estado, lo que limita seriamente sus capacidades de gestión.

      La organización subrayó que alcanzar la paridad no solo implica abrir espacios sino garantizar condiciones reales para ejercer el poder sin violencia ni desigualdades presupuestales.

      5. Justicia climática y sostenibilidad: mujeres en la defensa socioambiental

      María Belén Cane, integrante del movimiento #UnRíoEnElRío, trazó una relación clara entre desigualdad de género y crisis climática. Explicó que los fenómenos asociados al cambio climático como inundaciones o escasez de agua incrementan la carga de cuidados y agudizan las barreras de acceso a salud para las mujeres. El Río Santa Catarina, señaló, es un indicador de resiliencia ambiental para el área metropolitana; sin embargo, su recuperación se ve amenazada por megaproyectos que deterioran su equilibrio ecológico. El movimiento, surgido en 2023, ha impulsado espacios de participación política donde destacan liderazgos femeninos comprometidos con la justicia socioambiental.

      6. Revolución digital y brecha tecnológica: juventudes que disputan el futuro

      En el eje tecnológico, Camila Ontiveros, presidenta de Girl Up Políticas, expuso un diagnóstico detallado sobre la brecha digital de género: las mujeres ocupan menos del 30% de los empleos en áreas STEM, y en zonas rurales enfrentan menor acceso a conectividad y dispositivos de calidad. A ello se suman la violencia digital, el acoso en línea y la sobrecarga de cuidados, que limita sus posibilidades de participar en espacios formativos o de emprendimiento. Las juventudes, señaló, son clave para cerrar estas brechas siempre que existan políticas sostenidas, programas de liderazgo y un ecosistema tecnológico inclusivo.

      También tomaron la voz Gina Hernández, mencionando la desigualdad que enfrentan las infancias, juventudes y mujeres trans; María Belmonte, que participó mencionando desde ProSser la necesidad para la población de las mujeres adultas mayores; Hilda Esquivel de El Roble AC, que representó el trabajo de los derechos de las mujeres que viven con VIH; María Isabel Muñiz Lora de Zihuakali que mencionó los retos por atender de los derechos de las mujeres indígenas y afro mexicana; la diputada Reyna Reyes Molina; la Mtra. Daniela Escalante Galindo, en representación de la diputada María Guadalupe Rodríguez Martínez; y Mauro Alberto Molano Noriega, Director del Instituto de Derechos Humanos de la CEDH.

      Las conclusiones, presentadas por Sonia Díaz Gamboa, articularon los seis ejes del foro y subrayaron que la igualdad sustantiva no se decreta: se construye con continuidad, capacidad técnica, voluntad política y convicción ética. Al integrar los diagnósticos presentados, Díaz resaltó la urgencia de políticas con enfoque de género adolescente para enfrentar la desaparición de jóvenes; la deuda histórica en violencia estructural; la precariedad política de las mujeres que ejercen cargos públicos; y la necesidad de incorporar justicia ambiental y tecnológica en cualquier ruta de igualdad.

      Uno de los momentos más significativos del cierre fue el pronunciamiento ante el acoso sufrido por la Presidenta de México dos días antes del foro. Se subrayó que la violencia política hacia mujeres en el poder persiste incluso en los niveles más altos y que, al agredir a una, se agrede a todas. La sala respondió con un silencio afirmativo, consciente de que la legitimidad democrática se resquebraja cuando la autoridad de una mujer se enfrenta al hostigamiento público.

      El foro concluyó con una metáfora compartida entre las participantes: “la igualdad, como un río vivo, necesita que todas sus corrientes fluyan con libertad y esperanza”. Y ese fue el espíritu que dejó la jornada en el Congreso de Nuevo León: el reconocimiento de que las brechas son profundas, sí, pero que también existe un compromiso colectivo para seguir disputando un futuro donde todas las mujeres y niñas puedan ejercer sus derechos plenamente.

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